Un recubrimiento es un sistema dedicado a proteger los componentes internos del medicamento para ofrecerle defensa contra las condiciones ambientales como el sol o la humedad y ante las sustancias que se encuentran dentro del organismo que alterarían su composición y estropearon el tratamiento. Estas capas extra se colocan sobre la superficie del fármaco una vez que ha culminado su proceso de producción y justo antes de ser embaladas y distribuidas.

Este proceso comenzó a realizarse de manera industrial alrededor del siglo XIX, en plena revolución industrial, y desde entonces se han elaborado diferentes tipos de recubrimientos farmacéuticos que logran proteger el núcleo del fármaco de maneras distintas y que cumplen con objetivos específicos que buscan facilitar la absorción del medicamento en el cuerpo y disminuir sus efectos secundarios. Con esto logran aumentar la biodisponibilidad, resistencia e incluso apariencia y sabor de los fármacos con el fin de mejorar los resultados y la absorción del tratamiento.

Para clasificar estos recubrimientos en la industria farmacéutica se emplea su nivel de liberación, es decir, el tiempo entre la ingesta y el momento en el que el núcleo del medicamento queda al descubierto para ser absorbido por el cuerpo y cumplir con su función terapéutica. Nos encontramos con tres categorías principales: liberación inmediata, prolongada y entérica. ¿Cuál es mejor?, ¿qué tipo debería escoger?, ¿cuáles son las ventajas de cada uno?

Beneficios de los diferentes tipos de recubrimiento farmacéutico

Liberación inmediata

Se trata de un revestimiento de película que se encarga de cubrir la superficie del fármaco; esta capa protectora es fácil de diluir en el cuerpo y permite que los componentes del medicamento ingresen al organismo de manera más rápida. Debido a sus características son el modelo más económico pero también el que permite mayor personalización y coloración para enfocarse en el aspecto de la medicina y así hacerla más atractiva para el consumidor final; especialmente si son infantes quienes deberán utilizarlos.

Otros de los beneficios de estos tipos de recubrimientos farmacéuticos son:

  • Permite encapsular sabores y olores que podrían resultar desagradables al momento de consumirlos, por lo que será una experiencia más placentera y asegurará una adhesión más rápida al tratamiento.
  • Ofrecen una buena protección ante la humedad por lo que el compuesto no se verá afectado en ambientes con altos niveles de agua en el aire.
  • El color elegido mantiene una consistencia exacta por lo que los consumidores van a poder identificar rápidamente el fármaco y diferenciarlo frente a otras opciones de la competencia.
  • Tiene una adherencia al medicamento óptima por lo que la capa protectora no se perderá con el paso del tiempo.
  • Reduce considerablemente los tiempos de producción al no tener la necesidad de recubrir exhaustivamente el medicamento.
  • Permite la inserción de logos que busquen personalizar el fármaco.

Liberación prolongada

Sin embargo, existen medicamentos que necesitan protegerse de las sustancias del cuerpo como los ácidos gástricos, por lo que requieren de una capa más especializada que resista estas condiciones y facilite la absorción del medicamento en el momento justo. Los fabricantes emplean este sistema cuando buscan que el fármaco no se desintegre completamente en el cuerpo y pueda absorberse la mayor cantidad posible para de esta forma mejorar el tratamiento. Entre los principales beneficios de estos tipos de recubrimientos farmacéuticos se encuentran:

  • Estabilidad de los niveles del fármaco en sangre para facilitar las mediciones del tratamiento y comprobar su efectividad.
  • Reduce el número de dosis y la frecuencia de su ingesta debido a que al absorberse completamente por el organismo, el efecto terapéutico será mucho mayor.
  • Al mostrar resultados más rápido, la adherencia al tratamiento es mucho mayor y permite aliviar los dolores y combatir las enfermedades de forma más efectiva.
  • Al no reaccionar directamente con las sustancias como los ácidos del estómago reduce los efectos secundarios como la gastritis o la irritación intestinal.

Liberación entérica

Finalmente, este tipo está especializado en ofrecer una capa protectora en forma de comprimidos, cápsulas o multiparticulados que ofrezcan una barrera ante las condiciones climáticas y además disminuya los tiempos de producción; estas son algunas de sus ventajas:

  • Mejora la eficiencia del embalaje de los medicamentos.
  • Previene la contaminación cruzada entre varios compuestos activos, es decir que perfectamente pueden estar dos medicamentos juntos sin que ocurra una reacción entre sus componentes.
  • Reduce la posibilidad de que el fármaco se destruya durante el proceso de producción, distribución y consumo.
  • Protege contra los efectos de la radiación solar, la humedad, los microorganismos, entre otras amenazas del ambiente, lo que extiende su vida útil.
  • Ofrecen un alto nivel de deslizamiento, lo que los hace fáciles de tragar.

Elegir los tipos de recubrimientos farmacéuticos depende de cuáles ventajas y necesidades tiene, recuerde que en EasyCoat tiene a su disposición estos tres modelos de revestimiento a los cuales puede acceder al contactarse a los número de nuestras diferentes sedes o escribiéndonos a través del formulario que encuentra en la sección de contacto de nuestro sitio web.