Todas las respuestas acerca de los sistemas de revestimiento farmacéutico

Los sistemas de revestimiento farmacéutico son una técnica revolucionaria que han logrado un enorme salto en el mercado de los medicamentos, dotándolos de características únicas que mejoran su biodisponibilidad, resistencia e incluso apariencia, sin la necesidad de alterar ninguno de los componentes del fármaco. Este método se ha empleado desde mucho tiempo atrás y desde entonces casi todas las industrias farmacéuticas lo emplean en sus procesos productivos; no obstante, a pesar de ser tan popular, no deja de generar bastantes dudas que el día de hoy, EasyCoat se encargará de responder.

¿Cuál es el origen de este procedimiento?

El recubrimiento en la industria farmacéutica es de los procedimientos más antiguos que aún es empleado en el mercado actual; se trata de un método en el que se aplica una o más capas de cierto espesor que se colocan en la superficie de las tabletas y que tienen por objetivo dotar de características especiales que el fármaco en sí mismo no puede cumplir. Históricamente, el primer caso registrado de esta técnica fueron los experimentos hechos por el médico y alquimista persa Rhazes al final del primer siglo.

Más adelante, el médico y filósofo musulmán Avicena, experimentó con pequeñas láminas de plata y oro para recubrir a los fármacos y ocho siglos más tarde, en 1838, Garot fue el pionero del uso de gelatina para cubrir píldoras que tenían un sabor desagradable; este invento dio paso a que la compañía francesa Garnier Lamoureaux comercializara en los Estados Unidos tabletas recubiertas de azúcar y años después a la aparición del estilo de recubrimiento de paila por parte de Warner.

¿Por qué es importante el recubrimiento farmacéutico?

Existen diferentes motivos por los que es importante realizar este procedimiento, a continuación mencionaremos algunos de estos:

  • Mejorar la apariencia del fármaco para ser más comercializable y tener más cercanía con el consumidor.
  • Para encubrir sabores y olores desagradables que generarían un rechazo hacia el medicamento.
  • Ofrecer protección ante elementos del ambiente como la humedad, la radiación solar, el polvo y el contacto con el oxígeno que pondrían en peligro la estabilidad de los compuestos.
  • Facilitar el consumo ya que ofrecen superficies suaves y lisas que se deslizan mejor por la garganta.
  • Programar el momento de la liberación del fármaco para obtener una absorción más pura y un aumento en su biodisponibilidad.
  • Generar una identidad de marca a través de placas de colores, consiguiendo no sólo ser atractivo para el consumidor sino que diferenciarse de la competencia.

¿Qué tipos de revestimientos existen?

Los sistemas de revestimiento farmacéutico se pueden separar en dos tipos principalmente:

  • No entérico: Se emplean materiales que son solubles en un pH de tipo ácido, lo que significa que al contacto con los ácidos gástricos va a desintegrarse y liberar los componentes del fármaco para ser absorbidos por el organismo.
  • Entérico: Es el tipo de recubrimiento que logra resistir a los ácidos del estómago y se libera en un pH cercano a ocho; esto facilita una liberación tardía mucho mayor y la disminución del riesgo de sufrir de enfermedades gástricas.

No existe un tipo que sea mejor que otro ya que eso dependerá del tipo de liberación que requieren los componentes internos del fármaco y el tratamiento en particular que se desea emplear; además, hay que tener en cuenta los antecedentes de los consumidores, por ejemplo, si son propensas a sufrir de gastritis, lo mejor sería emplear recubrimientos entéricos para asegurar que el medicamento no será un factor desencadenante de la enfermedad.

¿Qué características debe tener el núcleo del medicamento?

Para el caso de los sistemas de revestimiento farmacéutico empleados en las tabletas, es necesario que el núcleo a cubrir posea ciertas características:

  • Forma biconvexa: esto facilitará la aplicación del recubrimiento y hará mucho más fácil que el medicamento se mueva en el interior del organismo.
  • Dureza: deben ofrecer la mayor resistencia posible para no sucumbir ante la aplicación del revestimiento (se recomienda un mínimo de 3 Kp)
  • No deben tener polvo en su superficie con el fin de que no haya interferencias entre el recubrimiento y el núcleo.
  • No tener una humedad superior al 2%
  • No tener una tendencia a romperse con facilidad

Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que se realizan nuestros clientes acerca de los sistemas de revestimiento farmacéutico, si usted tiene una duda que no respondimos en este artículo, siéntase libre de preguntarle a nuestros asesores a través del formulario de contacto que encuentra en nuestro sitio web o llamando a nuestras sedes específicas en Ciudad de México, Hidalgo, Jalisco y Nuevo León que encuentra en la misma sección de contacto.